Apple: Patrocinador oficial del vértigo tecnológico

Frases de lo más curiosas he oído a medida que las personas iban descubriendo el iPhone. Yo llegué a escuchar (y debo confesar que a repetir): “El iPhone te hace mejor persona”. Y no creo que estuviéramos del todo equivocados.

Lo cierto es que hoy en día lo smartphones están en nuestra sociedad y se han transformado en CASI una absoluta necesidad. Dan vida a toda clase de tiempos muertos, permiten retratar y compartir con todos tus amigos, por ejemplo, lo bonito que se ven tus pies rodeados de pantalón mientras estás en el baño, han matado uno a uno a los malvados 160 caracteres encerrados en los SMS y hasta te recuerdan lo que tienes que hacer (“sacar los calzoncillos de la estufa”) ni bien llegas a casa (porque ahora hasta saben que estás en casa), entre otras tantas cosas.

En este contexto, Apple revolucionó el mercado. Creo que el iPhone 3, en su día, pero sobre todo el 4 fue uno de los máximos exponentes históricos de lo que podemos denominar: innovación tecnológica. Junto con las mejoras del sistema operativo, el “aiouesfaiv”, lo convirtieron en algo que de TAN aspiracional, lo terminó teniendo todo el mundo, llenando las arcas de la empresa de la manzana mordida que, dicho sea de paso, casi en la misma época ganó su pulseada contra el estudio “beatlero” y ahora hasta podemos comprar canciones de “los” Beatles en sus teléfonos.

La tecnología nos ha dado muchas satisfacciones, a lo que, lamentablemente, SIEMPRE el marketing le responde con más dolores de cabeza.

La ambición por mantener el listón tan alto, el acercamiento y casi avance de otros terminales como el Samsung Galaxy S3, los rumores acerca de que la muerte de Steve Jobs sería un serio problema para Apple, o lo que sea, han hecho que se precipitara el lanzamiento de un nuevo iPhone: el 5. Y la conclusión es clara… se han quedado cortos.

No se si es culpa de Apple, o de las expectativas creadas a su alrededor, alimentada por una cantidad indecente de vídeos que circularon por internet, en los que nos mostraban teclados proyectados en la mesa, visiones holográficas y no se cuantas novedades. Sea como sea, nos queda la sensación de que han dado un paso en falso. Los usuarios de Apple siempre esperan estar un peldaño por encima del resto, porque están dispuestos a pagarlo. Y después de este lanzamiento, no creo que en Samsung, LG, HTC o Nokia estén demasiado preocupados.

Más allá de analizar si el nuevo formato de pantalla más grande, más fino y más liviano era necesario o si la cámara con mayor resolución es un avance suficiente como para sacar otro terminal, o si la gente realmente notará la diferencia con la nueva tecnología que alarga la vida de la batería o que mejora la conexión a internet, para este blog lo más importante es la siguiente pregunta: ¿No está Apple siendo víctima del vértigo al que el marketing está sometiendo a la tecnología? A mi me queda la sensación de que la respuesta es sí y que, como dice mi abuela, la lleva “como chico pa’ la escuela”.

Puede ser que para muchos el iPhone 5 sea otro teléfono imprescindible. Puede ser que incluso para quien escribe lo sea en algún momento. Lo que hace mejor al hardware es el software y, probablemente, lo logren creando nuevas aplicaciones que no corran bien en sus versiones anteriores, o desarrollando evoluciones del IOS 6, pero más allá de esto, está claro que este lanzamiento está más impuesto por el área de marketing que sugerido por el departamento de Investigación & Desarrollo.

Entonces, aquí es donde ya se riza el rizo de la innovación, y donde los que planifican la investigación se equivocaron por partida doble. Me imagino a los de marketing de Apple diciendo a I+D: “Muchachos, necesitamos un móvil con una pantalla más grande y más livianito”. Y todos los ingenieros a trabajar… Pues, lo que digo es que las directrices estaban equivocadas.

Ni creo que se aprecie como se esperaba la mejora de este teléfono, ni creo que la fecha fuese TAN necesaria. Imagino que no habría pasado nada por esperar unos meses más, sobre todo teniendo en cuenta que ya se había “estirado” la vigencia del iPhone con el 4S.

Estoy seguro de que, como usuario fanático y (casi) adicto a la marca, no he llegado al punto de decepción, más allá de que vengo sufriendo algunos reveses de su parte. Cuando vea el teléfono en vivo y en directo en manos de OTROS, querré tenerlo siguiendo el sentimiento que siempre despierta esta bendita manzanita. Sin embargo, no creo que se esté consiguiendo mantener el estándar que venía logrando a lo largo de su historia.

Como consuelo para tontos, dicen que siempre que se presenta un producto al mercado, las marcas se guardan evoluciones para futuras ediciones. Creo que en este caso, si eso es cierto, se guardaron demasiadas.

Un cordial saludo para Kotler, y otro más grande y más cariñoso para Steve Jobs… Se te echa mucho de menos.

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1 Comentario

  1. Aquí dejo un link con OTRO problema del iPhone 5, además del de los mapas, claro está… Insisto, no necesitaban sacarlo TAN rápido, y menos con problemas. Steeeeevieeeeee!!!?!?!?!

    http://www.ipadizate.es/2012/10/08/problema-camara-iphone-5/

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