Publicidad transgresora: ¿Trick or treat?

No es nada nuevo: las cargas sociales, éticas, políticas y, sobre todo, morales, coartan la libertad de expresión creativa, reduciéndola, a veces, hasta agotarla.

¿Cuántas ideas brillantes se habrán quedado por el turbio camino del olvido y el desamparo a la tenue luz de las negaciones de un director de marketing? Eso sí… con la frase: “No es lo que está en el briefing”.

Las empresas son un poco contradictorias en este sentido, y cobardes en muchos casos. Da la sensación de que hay gente que se siente mejor haciendo “lo correcto y sin salirse demasiado del libreto”, que arriesgando para buscar una ventaja competitiva con la publicidad.

El tema de hoy de este blog es todo lo contrario. Son las situaciones en las que los directores de marketing sacan el bonete, la matraca (en España creo que se le llama “matasuegras”), se ponen la corbata en la cabeza y dicen: “Dale pa’delante”.

No todos los casos son exitosos. Está claro que hay veces que el riesgo se cobra víctimas, pero en la búsqueda de conceptos creativos, y digo REALMENTE creativos, muchas veces reside el éxito de las campañas.

Aquí va un ejemplo.

http://www.youtube.com/watch?v=3xkkUozre-c

El link que les acabo de pasar es uno de los anuncios, junto con unos cuantos de cerveza Quilmes, que me hizo cambiar mi vida de ingeniero para pasarme al marketing. Fíjense como los creativos han traducido la necesidad de los clientes de la empresa anunciante, en una circunstancia que a priori no tiene nada que ver con su producto, y que va más allá de lo “éticamente correcto”.

Más allá de que he visto que ha tenido algunas críticas machistas, creo que nunca olvidaré este anuncio y, si entendiera lo que dice al final, jamás me olvidaría de esta óptica (que de eso sí que nos enteramos).

Dos anuncios más que esto no es una clase de publicidad y luego seguimos con otra cosa, pero no quiero dejar fuera a otros que apuestan fuerte siempre en sus comerciales: Umbro. Cada vez que veo estos comerciales lloro de risa:

http://www.youtube.com/watch?v=28PGul3_PWI

http://www.youtube.com/watch?v=FI2ia-zSVis

El resultado es que el primero fue censurado, y al segundo le habrán llovido críticas de las asociaciones protectoras de animales. Para mi, con la viralidad que han tenido en YouTube y en redes sociales en general, triunfaron más allá de las censuras. Ojo, con esto no quiero hacer una apología de la violencia contra nuestros queridos perros, sino que quiero transmitir una comprensión absoluta de que el concepto que se persigue en ambos casos es revelarle al mundo que a los hombres que nos gusta el fútbol, nos da igual (casi) todo lo demás. Y el objetivo está AMPLIAMENTE cumplido.

Marketing malasañero

No siempre los riesgos vienen en frascos grandes, ni asumidos por grandes empresas. En Madrid, tenemos un barrio en el que se permiten determinadas licencias creativas, sin temor a herir susceptibilidades. ¡Bienvenidos al barrio de Malasaña!

Fotos como esta, han sido retratadas por mi teléfono móvil caminando de la mano con mis hijos por las pobladas calles de mi barrio:

Para aclararlo. Este es un cartel promocional de una sauna (sitio homosexual donde van sólo hombres con ganas de ver brotes de primavera), ubicado en un barrio gay de Madrid al lado de Malasaña, llamado Chueca.

Si analizamos fríamente el cartel, tratando de abstraernos de lo que muestra, llegaremos a la conclusión de que es técnicamente correcto.  Vamos punto por punto:

Mensaje. OK. El “Recibamos juntos EL BROTE de la primavera”, queda perfectamente justificado y aclarado con la imagen, resultando hasta gracioso, incluso, para el público no homosexual (al menos para el permisivo público de mi barrio).

¿Qué? OK. Muestran el producto que se encontrarán los clientes al asistir al sitio, sin publicidades engañosas como las que utilizan sus competidores, quienes ponen imágenes de hombres con cuerpos esculpidos (cuando probablemente haya más de un gordito que no pueda follar en otro sitio).

¿Cómo? OK. No quedan dudas de que para recibir EL BROTE, tienes que ir a alguna de las saunas que se detallan más abajo, y pagar lo que te dicen.

¿Dónde y cuándo? (menos importantes para este análisis), también están detallados.

En conclusión, es un cartel que cumple perfectamente con lo que busca: Promocionar un negocio, y encima, sin hacer publicidad engañosa. ¡Chapeau!

Si quieres a Nirvana, no te cargues a Kurt Cobain

Más allá de lo arriesgado que sea el concepto de una campaña, lo que no puede pasar es que nos quedemos cortos. Si queremos ser transgresores y proponemos un briefing en el que buscamos un cierto riesgo, luego no podemos sacar las tijeras indiscriminadamente para “adecuarlo” a la ética.

En el briefing tiene que estar bien definido el concepto que se busca y la “valentía” de la campaña. Es sabido que un creativo con libertad absoluta, es más peligroso que un mono con un Hattori Hanzo, así que seamos inteligentes al plantear lo que buscamos, y no pidamos lo que no queremos que los resultados, luego de las censuras, son desastrosos.

And in the end…

Como he dicho antes, esto no es un análisis de publicidades, así que hasta aquí llegaremos.

El mensaje que se quiere transmitir desde aquí es que, aunque no siempre, hay que jugar al límite. El doble sentido, por ejemplo, es una buena herramienta para ser noticia a través de la publicidad, sin ser demasiado arriesgado.

Y si no lo hacemos, NO HAGAMOS COMO QUE LO HACEMOS, porque de lo contrario estaremos despilfarrando el presupuesto que tanto cuesta conseguir.

Un saludo para nuestro mentor Philip Kotler.

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2 Comentarios

  1. Fernando Velázquez Bologna

    Brille nötig? = need glasses?
    🙂

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